Terapia familiar en Madrid y online
Cuando en casa ya no se habla: se discute o se calla.
Discusiones que siempre acaban igual, silencios que pesan, hermanos que ya no se hablan, decisiones difíciles sobre los padres mayores. En terapia familiar no buscamos culpables: con una mirada sistémica, buscamos el patrón que os atrapa y un nuevo equilibrio en el que quepáis todos.
Sesiones de 90 minutos; te informo del precio en la llamada gratuita. Online o presencial en Madrid y Barcelona.
¿Os pasa esto? Problemas familiares que se repiten
Los conflictos familiares rara vez empiezan con una gran pelea. Suelen ser escenas pequeñas que se repiten hasta que todo el mundo sabe cómo van a terminar.
Si te has reconocido en alguna, no significa que tu familia esté rota. Significa que el móvil se ha quedado colgando torcido, y que con ayuda se puede reequilibrar.
Cómo trabajo como psicólogo familiar: un enfoque sistémico, contextual y basado en la evidencia
Trabajo con personas adultas y sus familias: padres e hijos, hermanos adultos, una pareja con sus hijos o los miembros de la familia que estén implicados en el conflicto. Las revisiones de la investigación respaldan las intervenciones familiares y sistémicas en distintos problemas de la vida adulta (Carr, 2019). Combino la mirada sistémica con herramientas de las terapias contextuales:
Mirada sistémica
El problema no está «dentro» de una persona: está en cómo os movéis unos respecto a otros.Análisis funcional de las interacciones
Qué dispara la discusión, qué hace cada uno, qué consigue a corto plazo y qué os cuesta a largo plazo.Validación (de la terapia dialéctica conductual, DBT)
Aprender a decir «tiene sentido que te sientas así» sin tener que dar la razón en todo (Linehan, 1997; Fruzzetti, 2006).Comunicación y resolución de problemas
Turnos de palabra, peticiones concretas y acuerdos que se puedan cumplir (Robin y Foster, 1989).Aceptación y valores (ACT)
Hay cosas que no van a cambiar: una pérdida, una enfermedad, el carácter de alguien. La pregunta es qué familia queréis ser a pesar de ellas (Hayes et al., 2012).¿Es más bien un tema de pareja?
Si lo que os preocupa es sobre todo la relación de pareja, quizá te encaje más la terapia de pareja. Y si quieres saber más del enfoque, lee sobre las terapias de tercera generación.La familia como un móvil: por qué en los conflictos familiares no hay un solo culpable
Virginia Satir, una de las pioneras de la terapia familiar, comparaba la familia con un móvil colgante (Satir, 1972): sus piezas están unidas por hilos invisibles y, cuando una se mueve, las demás se reajustan, lo quieran o no. Toca un acontecimiento (o una pieza del móvil) y observa qué pasa con el resto.
Modelo simplificado: el tamaño de cada pieza representa cuánto «peso» (carga, preocupación, presencia) lleva en ese momento. En una familia real nada es tan mecánico, pero la idea de fondo se mantiene.
Todo en equilibrio… por ahora
Cada familia encuentra su forma de equilibrarse, aunque a veces ese equilibrio cueste caro a alguien. Elige un acontecimiento para ver cómo se reajusta el resto de piezas.
Pista: fíjate en que nunca se mueve solo la pieza que has tocado.
Mirada lineal: «¿quién empezó?»
«Mi hijo no me cuenta nada porque es un desagradecido.» Buscamos una causa y un culpable. La conversación se convierte en un juicio y cada uno prepara su defensa.Mirada circular: «¿qué patrón nos atrapa?»
«Cuanto más le pregunto, más se cierra; cuanto más se cierra, más le pregunto.» Nadie empieza el círculo: todos lo mantenéis sin querer. Y cualquiera puede empezar a cambiarlo.Discusiones familiares: cómo un comentario se convierte en una guerra fría
Muchos conflictos familiares siguen un recorrido parecido. Ponerle nombre a cada paso ayuda a verlo venir y a salir antes de que la temperatura suba demasiado.
1 · Crítica
Atacar a la persona en vez de hablar de un hecho: «Nunca ayudas en nada», «eres igual que tu padre».Antídoto · planteamiento suave: hecho + cómo me siento + qué necesito. «Hoy he cocinado y recogido yo; estoy agotada. ¿Te encargas de los platos?»2 · Actitud defensiva
Justificarse o devolver la pelota: «Yo no he hecho nada», «pues anda que tú».Antídoto · asumir tu parte: aunque sea pequeña. «Es verdad, hoy no he ayudado.»3 · Desprecio y contraataque
Sarcasmo, burla, ojos en blanco, hablar desde arriba. Es el paso que más daña la relación.Antídoto · aprecio y respeto: fijarse a diario en lo que el otro sí hace y decirlo. «Gracias por venir, sé que estabas cansado.»4 · Retirada
Desconectar: no contestar, mirar el móvil, irse sin decir nada. Suele aparecer cuando alguien está desbordado… y el otro lo vive como desprecio.Antídoto · pausa para calmarse: anunciada y con vuelta. «Necesito parar un rato. Vuelvo y seguimos.»Simulador de una discusión familiar: cómo evitar que escale
Una comida familiar, un comentario que escuece y tres momentos para decidir. Elige cómo responderías y mira cómo cambia la temperatura de la escena. No hay nota ni respuestas «perfectas»: es un ensayo para ver qué suele subir la tensión y qué suele bajarla.
Cargando el simulador…
40 · tensa
Temperatura de la escena
Los seis niveles de validación (Linehan, 1997)
Validar es comunicar que lo que la otra persona siente o piensa tiene sentido desde algún punto de vista. No es darle la razón ni ceder en todo.
- Estar presente: escuchar con atención, sin móvil ni prisa.
- Reflejar con precisión: «Entonces lo que te molestó fue…».
- Leer lo no dicho: nombrar lo que el otro puede estar sintiendo. «Creo que estás preocupado.»
- Validar por la historia: «Con lo que has vivido, tiene sentido que lo veas así.»
- Validar por el presente: «Cualquiera se sentiría así en esta situación.»
- Autenticidad radical: tratar al otro como a un igual capaz, no como a alguien frágil.
¿Quién hace de qué? El triángulo dramático de Karpman en la familia
En 1968, Stephen Karpman describió tres papeles que aparecen una y otra vez en los conflictos: víctima, perseguidor y salvador (Karpman, 1968). No son tipos de persona: son posiciones que ocupamos en un momento dado, y que van rotando. Clasifica estas seis frases; el ejercicio corrige tu conocimiento del modelo, no a ti.
Llevas 0 de 6 frases.
Test APGAR familiar: cómo percibes el funcionamiento de tu familia
El APGAR familiar es un cuestionario breve, muy usado en atención primaria, que recoge tu satisfacción con cómo funciona tu familia, desde tu punto de vista. No evalúa a la familia ni a ninguna otra persona: dos miembros de la misma familia pueden puntuar muy distinto.
Antes de empezar: es un cuestionario de cribado, no un diagnóstico. Una puntuación baja no significa que tu familia sea disfuncional, y una alta no descarta dificultades. Solo una evaluación con un profesional puede valorar tu situación. Tus respuestas no se publican en ningún sitio: solo le llegan a José si le dejas tu email.
Si estás pasando un momento muy difícil: 024 (España, 24 h) · 112 · Samaritans 116 123 (Reino Unido).
Tu resultado está listo
Te lo muestro aquí al momento y José recibe tu resultado para poder escribirte una vez y ofrecerte, si quieres, una llamada gratuita de 15 minutos.
Cómo funciona la terapia familiar: fases y sesiones
Antes de nada, una llamada gratuita de 15 minutos para que me cuentes qué pasa y veamos si la terapia familiar es lo más adecuado ahora. Después, el proceso suele tener cuatro fases, que adaptamos a cada familia.
Primera sesión conjunta
Cada persona cuenta cómo ve la situación y qué le gustaría que cambiara. Acordamos objetivos, normas de las sesiones y cómo manejaremos la confidencialidad.Sesiones individuales
A veces conviene escuchar a alguien por separado: para entender su punto de vista con calma o para valorar si es seguro trabajar en conjunto.Sesiones conjuntas
Trabajamos los patrones que se repiten: practicar la validación, hablar sin escalar, negociar acuerdos y tomar decisiones difíciles juntos.Seguimiento
Espaciamos las sesiones, revisamos qué se mantiene y qué cuesta, y preparamos los momentos previsibles de tensión.Quién viene a terapia familiar, qué se cuenta y cuándo no es el primer paso
No hace falta que toda la familia esté de acuerdo para empezar. Lo que sí hace falta es que el espacio sea seguro para todos los que se sientan en él.
¿Quién viene?
Las personas implicadas en el conflicto que quieran participar: padres e hijos adultos, hermanos, una nueva pareja. Los hijos adolescentes pueden venir a las sesiones familiares junto a sus padres. Online, cada uno puede conectarse desde su ciudad o su país.¿Y si alguien no quiere venir?
Es muy habitual. Podemos empezar con quien sí quiere. Como en el móvil, cuando una pieza cambia su forma de moverse, el resto se reajusta. A veces, más adelante, quien no quería venir se suma; y si no, el trabajo sigue teniendo sentido.Confidencialidad
Todo lo que se habla está protegido por el secreto profesional, con los límites que marca la ley (por ejemplo, si hay riesgo para la vida de alguien o para un menor). Al empezar acordamos cómo tratar lo que se cuente en sesiones individuales.No hago de juez
Mi trabajo no es decidir quién tiene razón ni ponerme de parte de nadie, sino ayudaros a ver el patrón en el que estáis todos. Que cada persona se sienta escuchada es parte del método.Cuándo la terapia familiar no es el primer paso
Si en tu familia hay violencia (física, psicológica, sexual o económica), amenazas o control, o si alguien tiene miedo de hablar con libertad delante de otra persona, las sesiones conjuntas no son lo indicado al principio: lo primero es la seguridad. Lo mismo si alguien está en una crisis aguda (por ejemplo, con ideas de suicidio). En la llamada lo valoramos juntos y, si hace falta, te oriento hacia el recurso adecuado.
Preguntas frecuentes sobre terapia familiar
¿Qué es la terapia familiar y en qué se diferencia de la terapia individual?
En la terapia individual el foco está en una persona. En la terapia familiar el foco está en las relaciones: cómo os comunicáis, qué patrones se repiten y cómo afecta a cada uno lo que hacen los demás. Por eso suelen venir varias personas a la vez, aunque también puede haber sesiones individuales.
¿Cuándo ir a terapia familiar?
No hace falta esperar a que la situación sea grave. Suele tener sentido cuando las mismas discusiones se repiten y siempre acaban igual, cuando hay silencios o temas que no se pueden tocar, cuando padres e hijos o hermanos han dejado de entenderse, o cuando un cambio grande (una separación, una familia reconstituida, cuidar de los padres mayores, un duelo, una enfermedad, una mudanza) ha descolocado a todos. Si hay violencia, amenazas o alguien tiene miedo de hablar con libertad, lo primero es la seguridad: lo explico en cuándo no es el primer paso.
¿Qué es la terapia familiar sistémica?
Es una forma de entender los problemas que no los sitúa «dentro» de una persona, sino en cómo os movéis unos respecto a otros: qué patrones se repiten y qué papel juega cada uno en ellos. Las revisiones de la investigación respaldan las intervenciones familiares y sistémicas en distintos problemas de la vida adulta (Carr, 2019). En mis sesiones combino esa mirada sistémica con herramientas de las terapias contextuales: análisis funcional de las interacciones, validación (de la DBT), comunicación y resolución de problemas, y aceptación y valores (ACT).
¿Quién tiene que venir a las sesiones de terapia familiar?
No hay una regla fija. Vienen las personas implicadas en el conflicto que quieran participar: padres e hijos, hermanos, una pareja con sus hijos o una nueva pareja. Lo decidimos juntos en la llamada gratuita y en la primera sesión.
¿Y si alguien de la familia no quiere venir a terapia?
Se puede empezar igualmente con quien sí quiera. Cuando una persona cambia su forma de responder, el resto de la familia también se reajusta. No se presiona a nadie para venir; a veces se suman más adelante.
¿Pueden venir hijos adolescentes a terapia familiar?
Sí, los hijos adolescentes pueden participar en las sesiones familiares junto a sus padres, con el consentimiento de quienes tengan la patria potestad. El trabajo se plantea siempre como familiar: no se trata de «arreglar» al adolescente, sino de cambiar cómo os relacionáis todos.
¿Funciona la terapia familiar online?
Sí, es una opción habitual y tiene ventajas: permite que se unan familiares que viven en otras ciudades o países, y a algunas personas les resulta más fácil hablar desde casa. Lo importante es que cada uno tenga un espacio tranquilo y privado durante la sesión. Más detalle en psicólogo online.
¿Cuántas sesiones de terapia familiar hacen falta?
Depende de cada familia y de lo que queráis cambiar. Cada sesión dura 90 minutos, pero prefiero no prometer un número de sesiones: en la primera sesión fijamos objetivos y cada pocas sesiones revisamos juntos si estamos avanzando y si tiene sentido seguir.
¿Cuánto cuesta la terapia familiar?
Las sesiones familiares duran 90 minutos; te informo del precio en la llamada gratuita. Se paga por sesión, sin paquetes, y las cancelaciones se avisan con 48 horas. Tienes el detalle en sesiones y condiciones.
¿El psicólogo familiar va a decidir quién tiene razón?
No. Mi trabajo no es hacer de juez ni ponerme de parte de nadie, sino ayudaros a ver el patrón en el que estáis todos y a encontrar otras formas de moveros. Que cada persona se sienta escuchada es parte del método.
Esto no es un servicio de urgencias. Si alguien está en peligro ahora mismo, en España llama al 112. Ante violencia de género, el 016 atiende gratis y 24 h. Si estás en crisis o preocupado por tu seguridad, tienes el 024 (línea de atención a la conducta suicida, gratuita y 24 h).
Referencias
- Bellón Saameño, J. A., Delgado Sánchez, A., Luna del Castillo, J. D., y Lardelli Claret, P. (1996). Validez y fiabilidad del cuestionario de función familiar Apgar-familiar. Atención Primaria, 18(6), 289–296. PMID 8983381
- Carr, A. (2019). Couple therapy, family therapy and systemic interventions for adult-focused problems: The current evidence base. Journal of Family Therapy, 41(4), 492–536. https://doi.org/10.1111/1467-6427.12225
- Fruzzetti, A. E. (2006). The high-conflict couple: A dialectical behavior therapy guide to finding peace, intimacy, and validation. New Harbinger.
- Gottman, J. M. (1994). What predicts divorce? The relationship between marital processes and marital outcomes. Lawrence Erlbaum Associates.
- Gottman, J. M., y Levenson, R. W. (1992). Marital processes predictive of later dissolution: Behavior, physiology, and health. Journal of Personality and Social Psychology, 63(2), 221–233. https://doi.org/10.1037/0022-3514.63.2.221
- Gottman, J. M., y Silver, N. (1999). The seven principles for making marriage work. Crown.
- Hayes, S. C., Strosahl, K. D., y Wilson, K. G. (2012). Acceptance and commitment therapy: The process and practice of mindful change (2.ª ed.). Guilford Press.
- Karpman, S. (1968). Fairy tales and script drama analysis. Transactional Analysis Bulletin, 7(26), 39–43.
- Linehan, M. M. (1997). Validation and psychotherapy. En A. C. Bohart y L. S. Greenberg (Eds.), Empathy reconsidered: New directions in psychotherapy (pp. 353–392). American Psychological Association. https://doi.org/10.1037/10226-016
- Robin, A. L., y Foster, S. L. (1989). Negotiating parent-adolescent conflict: A behavioral-family systems approach. Guilford Press.
- Satir, V. (1972). Peoplemaking. Science and Behavior Books.
- Smilkstein, G. (1978). The family APGAR: A proposal for a family function test and its use by physicians. The Journal of Family Practice, 6(6), 1231–1239. PMID 660126
Los cuestionarios y actividades de esta página tienen fines orientativos y psicoeducativos. No sustituyen una evaluación clínica ni permiten establecer un diagnóstico. Tus respuestas solo se envían si dejas tu email y das tu consentimiento; en ese caso le llegan únicamente a José.
Una pieza puede empezar a moverse hoy
No hace falta que toda la familia esté de acuerdo para dar el primer paso. Quince minutos por teléfono, gratis y sin compromiso: me cuentas qué está pasando y vemos juntos si la terapia familiar es lo que necesitáis.
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